Un sorprendente descubrimiento en animales de alta montaña como yaks y antílopes tibetanos podría cambiar la forma en que tratamos los daños nerviosos en humanos.
La adaptación a la alta montaña
Los científicos encontraron que una mutación genética que ayuda a estos animales a sobrevivir en entornos con bajo nivel de oxígeno también protege y repara la vaina de mielina – la capa vital que rodea las fibras nerviosas y que se daña en enfermedades como la esclerosis múltiple (EM) y la parálisis cerebral.
¿Cómo funciona?
La vaina de mielina es esencial para el funcionamiento adecuado del sistema nervioso. Cuando se daña, puede causar problemas de movilidad, equilibrio y coordinación. La mutación genética encontrada en estos animales de alta montaña parece ayudar a proteger y reparar esta capa, lo que podría tener implicaciones importantes para el tratamiento de enfermedades nerviosas en humanos.
- La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica que afecta a más de 2,5 millones de personas en todo el mundo.
- La parálisis cerebral es una condición que afecta a más de 17 millones de personas en todo el mundo.
- El daño nervioso puede ser causado por una variedad de factores, incluyendo lesiones, infecciones y enfermedades genéticas.
El descubrimiento de este gen podría llevar a nuevos tratamientos para estas enfermedades, y podría incluso ayudar a prevenir el daño nervioso en primer lugar.